
En una entrevista con el medio nacional El Dínamo, la presidenta de Colmed Santiago, Dra. Francisca Crispi, analizó las brechas que afectan la salud de las mujeres en Chile y el mundo.
La nota, titulada “Diagnósticos tardíos: la brecha silenciosa que hace que las mujeres pasen más tiempo de su vida enfermas”, se basa en datos de ONU Mujeres que revelan una realidad preocupante: aunque las mujeres viven más años, pasan un 25% más de su vida con problemas de salud en comparación con los hombres.
Para la Dra. Crispi, el origen del problema está en cómo se estructuran las políticas sanitarias. “El sistema de salud debe incorporar con más fuerza la perspectiva de género en la formación, guías clínicas y programas», señaló.
La presidenta del Regional Santiago respaldó sus dichos con datos locales, «Un estudio que realizamos refleja que solo 1 de cada 4 guías GES incluye recomendaciones específicas por sexo cuando corresponde, y el manual metodológico ni siquiera integra el enfoque de género”.
Como ejemplo crítico de esta falta de actualización, la doctora mencionó el abordaje del climaterio, un proceso que impacta directamente en el sueño, la salud mental y cardiovascular de las mujeres.
“Es una etapa insuficientemente abordada por el sistema. La orientación técnica del ministerio tiene más de una década de antigüedad y existe un bajo acceso a terapias de reemplazo hormonal, especialmente en mujeres de menor nivel socioeconómico», explicó.
Además, la vocera hizo un llamado a la acción: “El modelo de atención requiere una actualización urgente para llegar oportunamente a todas las mujeres en esta etapa”.
Otro asunto pendiente, recalca Crispi, es la accesibilidad a la mamografía. “Menos del 40% de las mujeres entre 50 y 69 años accede a una, con menor cobertura en niveles socioeconómicos más bajos y marcadas brechas regionales. Debemos fortalecer el acceso con estrategias innovadoras”.
La vacuna nonvalente contra el VPH que se administra en Chile, debiese sostenerse como política pública para erradicar el cáncer cervicouterino en 2035, añade. “A la vez, persiste otro problema crítico: el dolor en las mujeres sigue siendo minimizado. La endometriosis lo evidencia: recién en 2023 se publicaron orientaciones técnicas nacionales para su atención integral, pese a ser una enfermedad crónica frecuente, asociada a dolor e infertilidad, que muchas veces pasa inadvertida”, advierte.
“Por último, no se puede hablar de salud femenina sin abordar la sobrecarga de cuidados y su impacto en la salud mental. En Chile, las mujeres destinan más de 2 horas diarias adicionales al trabajo no remunerado, con una carga física y emocional significativa. Esto tiene un claro correlato sanitario: los trastornos depresivos y ansiosos están entre las principales causas de carga de enfermedad en mujeres, y la prevalencia de depresión casi quintuplica la de los hombres”, recalca.
Revisa el texto completo en El Dínamo.