
Publicado por La Segunda, jueves 11 de diciembre
El brote de sarampión que hoy afecta a Argentina y que ha encendido las alertas en nuestro país nos recuerda que estamos frente a una enfermedad grave, altamente contagiosa y que puede ser mortal, especialmente en niños y niñas.
A esta amenaza epidemiológica se suma otra que avanza con igual rapidez: la epidemia de desinformación, que se ha convertido en un riesgo enorme para la salud pública. Las noticias falsas y los discursos antivacunas ponen en duda herramientas que han salvado millones de vidas y abren espacio a brotes que eran impensados hace algunos años.
Hoy más que nunca, no podemos permitir retrocesos en las coberturas de vacunación. Todas las instituciones, profesionales de la salud y la ciudadanía debemos colaborar activamente para enfrentar la desinformación y promover decisiones informadas basadas en evidencia.
Proteger la salud de la población —y especialmente la de nuestros niños y niñas— es una tarea de todos.
Francisca Crispi
Presidenta de Colmed Santiago
